Soy Jeymi.
Heymi nació en plena pandemia, como una forma de decir “hey, estoy aquí”. En un momento donde todo se sentía distante, empecé enseñando francés desde lo básico, casi sin planearlo. Lo que empezó como clases se convirtió en un espacio de conexión para personas que querían aprender, distraerse y salir, aunque fuera un poco, de su burbuja.
Siempre he sido curiosa. De las que aprenden por impulso: ukelele, costura, edición, creación de webs. Creo que hoy tenemos acceso a demasiada información como para no explorarla. Pero entre todo lo que he aprendido, los idiomas fueron lo que más me marcó.
Los idiomas te enseñan a escuchar mejor. A entender el humor, los silencios, las reacciones. Esa curiosidad me llevó a vivir en España, Francia, Reino Unido, Alemania y Holanda, y a trabajar con personas de contextos muy distintos.
Con el tiempo, trabajando en marketing, entendí algo clave:
los datos importan, pero no explican nada si no los miras con empatía.
Detrás de cada métrica hay una persona tomando decisiones.
Por eso creé este espacio:
para unir idiomas, cultura, datos e historias, y entender un poco mejor cómo nos comunicamos.